Cambio votos por empleo

Cambio votos por empleo

Es muy normal que en nuestra ciudad, Bogotá, muchos en algún momento nos encontremos en estado de desesperación por no tener un empleo. Porque, como dicen las abuelas, es mejor estar aburrido en un empleo que desempleado y aburrido. Llega un momento en el que nos vemos enfrentados en decirle al señor de la buseta que nos lleve por $1.000 y por la puerta de atrás, muchas veces, hasta picando el ojo, sea usted hombre o mujer. Buscamos contactos, buscamos la rosca, buscamos emplearnos. Hasta que llega una frase que a muchos les cambia la vida y que desde ese instante el país se comienza a joder: “mijo, mire que el presidente del conjunto se va a lanzar en la política y me dijo que si los de la familia votábamos por él, él lo ayudaba a conseguir empleo”.

Normalmente frases como la anterior nos la dice un familiar y, claro está, como no pensamos más allá, no pensamos en el bien común sino, supuestamente, en el propio, accedemos a vendernos, sí, a vendernos, eso es lo que hacemos. El umbral de votación en nuestro país es muy bajo y la mayoría de gente que vota, vota mal, como en el caso expuesto, no se vota a conciencia. Se reúne la familia y se comparte por quién hay que votar para que el desempleado de la familia pueda conseguir empleo. Todos están de acuerdo y hasta se alegran y ponen en un púlpito al político al que van a ayudar a subir sin conocer ni una de sus propuestas, o bueno, conociendo lo mismo de siempre: “Por una Suba visionaria”, “Por una Bosa futurista”, “Por una Ciudad Bolívar en paz”, “Por una Engativa sostenible”, lo mismo de parte de los mismos.

Llega el día de la votación y usted vota con toda la fe del mundo, no fe en el político sino fe en el ‘empleito’ que les van a ayudar a conseguir. Se le demuestra al candidato que toda la familia votó por él y comienza la espera porque se les cumpla el ‘milagrito’. Pasan los días y, efectivamente, el político electo le consigue empleo al familiar necesitado. Se le agradece al político electo y se le da las gracias a Dios por haberlo puesto en el camino de esta familia.

Pasan los días y comienzan a salir noticias como: “el político requerido por la justicia”, “el político prófugo de la justicia”, “el recién elegido es condenado a 5 años de prisión”, y ya todos conocemos el resto de los titulares. En la casa de la familia, que ya no tiene desempleados, se ven las noticias y se conversa acerca de lo puercos que son los políticos, de lo incumplidos, de los corruptos, de lo perezosos, de lo ladrones… Nunca se piensa en que fueron ellos los que comenzaron colocando un político oportunista como ‘honorable’ representante de nuestra patria. 3 meses después, el nuevo empleado de la familia, vuelve a quedar desempleado. Las razones son suficientes, el político electo ya no necesita de esa familia y no se puede volver una hermanita de la caridad. Además, esa no es la única familia a la cual el ‘ayudó’. La familia se preocupa por nuevamente el empleo del tío desempleado y del político no se habla más, mejor para él.

Se vienen elecciones departamentales y locales, ejemplos como el expuesto se van a ver todos los días, los va a escuchar todos los días. No le dé miedo, si sabe de alguien que busca ser elegido bajo estas miserables prácticas, denúncielo, como dice un noticiero: “El periodista es usted” -cuánta plata no se ahorran en corresponsales…-. Analice la ciudad, su barrio, su localidad, investigue a los candidatos, usted que está joven -suena un poco vejete esto-, enséñele a su familia de política, pelee con ellos si algún día le hacen una propuesta como la expuesta en esta entrada. Que se enteren que este país no esta jodido gracias a la guerrilla sino gracias a los políticos. Si usted por ser menor de edad no puede votar, espere ese gran momento de tener la cédula, no para entrar a cuadra picha sin problemas, o bueno, también, sino para ejercer su derecho al voto, para convertirse en una persona que puede decidir en el rumbo del país, porque como lo dijo Jaime Garzón: “Si ustedes los jóvenes no asumen la dirección de su propio país, nadie va a venir a salvárselo… ¡Nadie!”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s